EL REIKI PARA LOS ANIMALES. GUIA COMPLETA.

El tratamiento de Reiki en los animales puede conseguir numerosos beneficios, y ayudar en un sinfín de patologías.

Entre otras muchas cosas:

• Reequilibra el sistema energético global, promoviendo la salud integral.

• Reduce los efectos secundarios de los medicamentos y de las vacunas

• Fortalece todo el organismo • Contribuye al bienestar general

• Aporta amor y serenidad

• Mejora las patologías crónicas

• Aumenta la longevidad

• Reduce el dolor y acorta las convalecencias

• Ayuda a cicatrizar heridas y acelera la curación en los postoperatorios

• Es un inestimable apoyo en casos de ansiedad,nervios o estrés

• Mejorar los comportamientos agresivos por miedo o dominancia

Recordar que, a nivel energético, no existen limitaciones de ningún tipo a lo que se puede sanar…parafraseando un dicho:

¿Es posible realizar sanaciones que se puedan considerar milagrosas? Sí, son posibles, yo misma las he visto, pero no me extenderé más en este punto ni recomiendo dejar los tratamientos habituales. Para conseguir mejorar la salud, todo ayuda. Las medicinas tratan el cuerpo físico material, las terapias holísticas tratan el cuerpo energético y al SER como un todo y se pueden complementar. De hecho, cada vez son más los hospitales y centros de medicina convencional que utilizan los diversos tratamientos con Reiki y otras terapias, ya que se ha de mostrado que disminuyen el tiempo de convalecencia y aportan calma y paz.

Los animales tienen, habitualmente, un sistema energético mucho más activo y un aura más amplia y luminosa que el ser humano, ya que interaccionan con mucha más cantidad se energía y contienen vibraciones mucho más altas, con lo que mantienen sin condicionantes la conexión con el todo. De esta manera absorben más rápidamente la canalización curativa, pero a su vez, esto implica que muchas veces adquieren las dolencias y emociones de sus compañeros humanos y no humanos. No resulta extraño que, en ocasiones sean espejos de lo que les sucede a sus familiares, y nos encontremos con que es muy conveniente tratar a todos para mejorar la salud del enfermo completamente. En la consulta es habitual el caso de animales muy ansiosos en épocas en que su familia está muy estresada. Pensemos que reaccionan como niños, son tremendamente permeables y sensibles a todo lo que sucede alrededor, y absorben como esponjas todas las vibraciones negativas del entorno.

Para aplicar el tratamiento de REIKI y que este sea lo más efectivo y placentero posible, es necesario tener en cuenta una serie de consideraciones:
– Siempre pedir permiso al animal o a su ser superior.
– Tanto en tratamientos a personas como a animales, estos no se deben realizar sin el necesario permiso. – No hay que obligar a nadie a recibir la energía. Aunque le resulte extraño, el SER de alguna manera nos lo hará saber, y también cuanto necesita y durante cuánto tiempo. Incluso es habitual que el receptor se mueva o sitúe durante el transcurso de la terapia de manera que la energía se dirija a las zonas donde más la necesitan. No le obligue a recibir algo que no desea. Si puede suceder que, al principio de la canalización, el paciente sienta o capte algo extraño para él o diferente, ya que son muy sensibles a la energía y perciben mucho mejor que los humanos las variaciones de esta. Puede sentir vibraciones o calor, pero, normalmente detectará que le hace bien y se quedará cerca durante el tratamiento.
– Hay que tener cuidado con los animales muy nerviosos o incluso agresivos. Un envío energético transmitiendo calma hacia su cabeza(a distancia) durante algunos minutos suele ser suficiente para que se relajen. Normalmente comprobará en los receptores como los perros o los gatos que si se están relajando comienzan a bostezar. Si no lo ve claro, no se acerque. Puede enviar Reiki a una distancia prudencial de manera también eficaz, mucho más segura y sin incomodar al animal. Lo mismo se aplica para animales grandes como caballos, vacas, etc

Tratamientos con delicadeza.
Si va a tocar al paciente, hágalo solamente en las zonas del cuerpo y los Chakras en donde él se sienta cómodo y no produzca inquietud. Antes de acercarse, háblele, dígale algo, llámele por su nombre si lo conocemos en voz baja, tranquila y pausada. Piense que es posible que esté dolorido y asustado y ya sienta el fluir de la energía de sus palmas. Algunos animales desconfiados pueden mirar a las manos a “ver qué es eso”. Si ve que se agita durante el tratamiento, es posible que esté canalizando mucha cantidad de REIKI. Separe la mano de su cuerpo a unos 15 o 20 cm, hasta que se sienta cómodo o no reciba las ráfagas tan concentradas. Esto lógicamente depende de la capacidad del terapeuta para atraer y aplicar las vibraciones, pero como decía anteriormente, los animales la “absorben” mucho más fácilmente y en mucha mayor cantidad. Esto es debido que habitualmente su vibración es más elevada, y el carácter magnético de la Energía Universal ocasiona que sean capaces de atraer mayor carga que el ser humano. Si nota o presiente que está muy nervioso o estresado conserve una distancia prudencial, sobre todo en animales

grandes, háblele con suavidad y dirija las palmas de sus manos hacia su frente mientras le transmite la palabra calma. Lo puede decir en voz alta: calma, calma, calma, mientras fluye la energía. Y se tranquilizará, seguramente verá que empieza a bostezar o se tumba, etc.
Evite trabajar directamente en áreas de heridas, fracturas o cirugías muy recientes ya que pueden estar muy sensibles o simplemente que les resulte molesto que nos acerquemos a esa zona. Podemos enviar energía en el Tándem o centro energético situado un par de dedos por debajo del ombligo. Desde aquí se irá distribuyendo ahí donde se necesite. Ayudará en la regeneración y es una zona de cura generalizada y que, a su vez, que mejora toda la piel del organismo.

Precauciones en situaciones especiales

A pesar de que el Reiki no tiene contraindicaciones, recomiendo, por precaución, tener especial cuidado en ciertos casos.

  • Hembras embarazadas. Aunque puede ayudar durante la gestación y en el alumbramiento hay que actuar con precaución para no incomodar a la madre.
  • Antes de una operación quirúrgica o durante esta, ya que suprime o disminuye los efectos de la anestesia. La aplicación de energía contribuye a la eliminación de los tóxicos del organismo, acelerando el metabolismo de estos. Sí podemos usarlo tras la operación, ya que ayudará a la reanimación y la recuperación y el postoperatorio serán mucho más rápidos. Conozco un médico anestesista que utiliza terapia Reiki en la reanimación de los pacientes, y desde que lo hace, ha comprobado que el proceso es mucho más rápido y con muchos menos efectos secundarios derivados de la anestesia general.
  • No se debe aplicar en fracturas que estén pendientes de operación para colocar bien los huesos, o las que no estemos seguros de si están en su sitio, ya que potencia enormemente el proceso de soldado y podrían unirse en falso. Una vez que sepamos que la rotura es limpia o cuando ya esté inmovilizada, la terapia de Reiki disminuye el tiempo de recuperación y los huesos curan mucho más rápidamente. Trabajé en un caso de varias costillas rotas que generalmente tardan meses en sanar, y en 15 días había desaparecido el dolor y tras 25 días de aplicación de terapia diaria estaban totalmente curadas.

Del libro: «Reiki y Salud en animales»

Del libro: «Reiki, Servidor de la Luz. El secreto de la Felicidad»

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